Tu misión personal
- Carlos Villa en la categoría: Poder y Motivación
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¿Tienes una misión personal?
Si no tienes una buena razón para saltar de la cama en las mañanas y dedicarte a trabajar consistentemente hacia una meta clara y bien definida, podrías estar perdiendo lo más importante de la vida.
A todos nos pasa. Nos perdemos en un círculo de hábitos que se convierten en “nuestro estilo de vida”. Es una automatización de lo cotidiano.
Un filme que podría ser el reflejo de tu vida
En la película “Click” protagonizada por Adam Sandler, el personaje que hace Cristopher Walken, un supuesto científico algo salido de cabales, le entrega a Mike Newman, un arquitecto explotado por un jefe banal y ventajoso, un control remoto que podía modificar su vida.
Newman se descubre en “piloto automático” -una condición en la que parece estar ahí, participando de la vida, cuando en realidad su mente queda en flotación. Con la práctica, Newman adelanta esas partes insulsas de su vida (y todas aquellas incómodas, o que le causan dolor) para concentrarse solamente en los momentos de “triunfo”.
El resultado y moraleja del film es que la vida pasó en unos instantes. Si se retiran los momentos en los que realmente no participa de su entorno, y los de dolor… quedan solamente unos cuantos instantes.
¿Se parece… esta fantasía a algunas partes de tu vida?
Las costumbres de la mediocridad se arraigan con fuerza
La inercia sucede cuando tu vida carece del sentido de progreso y se empieza a acumular una energía… en descanso. La energía acumulada crea una sensación de vacío y letargo en algunas áreas de tu vida.
No es necesario definir metas espectaculares para evitar el vacío y la sensación de falta de propósito, pero sí es necesario tener un enfoque claro en algo que produzca sentido de progreso y movimiento, en vez de sentir que estás estancado en un solo lugar. La creación de una misión personal puede motivarte a salir de la ruta de la mediocridad y romper con el estancamiento.
Para escoger una misión personal, recuerda, antes que otra cosa, que todas las acciones en la vida tienen consecuencias. Las malas y las buenas. Hábitos como el abuso del alcohol, el tabaco o la comida se reflejan en tu salud. Pero hay un “truco” para aprovechar las consecuencias de tus acciones.
Supongamos que estás inmerso en una situación financiera complicada. Las consecuencias de ello son que tal vez no tengas los recursos para iniciar el negocio que siempre has querido tener. Un aspecto positivo es que no tendrás que enfrentarte con el miedo al fracaso. Parece que esto es una condición negativa, pero en cierto nivel está beneficiándote, así que no tienes la motivación para cambiarla.
¿Hay algunas otras situaciones similares que te mantienen en la mediocridad? –Escríbelas y revísalas con detenimiento. Luego, pregúntate si estás dispuesto a definir una misión personal que te impulse fuera de esa ruta.
Cómo tener la motivación para cambiar
No puedes tener la motivación para cambiar nada de tu vida hasta que tengas una razón poderosa para hacerlo. Aquí es donde una misión personal puede hacer el cambio. Tu misión tiene que ser una razón tan PODEROSA y tan IMPORTANTE que no la puedes negar.
Te pongo algunos ejemplos:
- “Crear la seguridad financiera para mi y para mi familia… tiene una importancia vital”
- “He decidido tener un trabajo que refleje mi pasión y que pueda disfrutar”
- “He decidido tener una actividad que me haga sentir orgullo de mis logros y alcances”
- “Tomaré el control de mi vida y dejaré de jugar el papel de víctima”
Tu misión personal tiene que tener elementos de cambio… tuyos o de tu familia, pero no de otras personas. No tienes, como el personaje de Adam Sandler, un artefacto que te permita cambiar las conductas de los demás. Al establecer tu misión, debes escoger algo que le hable a tu corazón, muy dentro de ti. Debería ser algo que te convierta en una persona con determinación, con fuego interno. Haz varios intentos… y cuando lo veas claro, escríbela.
Cuando tengas una declaración de misión personal, imprímela en tu mente todos los días… y, si puedes, varias veces al día. Léela. Escribe sobre esa misión en un foro. Haz un artículo para un blog. Define las razones por las que la has adoptado. Toma la decisión real de caminar hacia su cumplimiento, sin claudicaciones.
Conviértela en la meta más poderosa que jamás has buscado y tendrás toda la motivación necesaria para hacer cambios duraderos y positivos.




