Los negocios más populares por internet
Los negocios que se han popularizado más en los últimos 10 años, particularmente en el mundo de habla hispana, han sido los de Multinivel (MLM) en todas sus variantes, y los de Marketing de Afiliados.
Frecuentemente se confunden uno con el otro… tal vez por el término “Afiliar” que se aplica como sinónimo de “enrolar” o “reclutar” -actividad típica del Multinivel. Marketing de Afiliados es, en esencia, otra cosa muy diferente al Multinivel.
Programas de Multinivel:
Los sistemas multinivel son un modelo de negocios que tiene un diseño que funciona bien en algunos entornos y con ciertas condiciones. Pero adolecen de varios problemas de origen que han dificultado mucho la expansión que podrían tener. No es el menor de sus problemas el que algunas personas con una inveterada tendencia al fraude y al engaño hayan escogido a los sistemas multinivel como su modus operandi.
No sorprende. Parte de su esencia fundamental, es la motivación grupal, el entusiasmo transmitido que coquetea a caballo entre la euforia y la sensación (temporal, por supuesto) del triunfo alcanzado (aunque sea solamente por los gritos de alegría, sin un sustento real), y la franca histeria colectiva que hace posible el engaño: caldo de cultivo ideal para predicadores y “líderes” que consiguen del grupo las conductas más absurdas, como las que consiguen los hipnotizadores… pueden lograr que los dormidos se comporten como payasos, cowboys, perros hambrientos o suicidas.
Hipnosis Colectiva y Camisas Pardas
Al principio de mi carrera como Internet Marketer me inscribí en Ubifone, una oportunidad que prometía buenos resultados gracias a un sistema “binario con equilibrio 2/3″ una forma de definir el sistema de compensación.
Rápidamente se conformaron “Grupos” de “Liderazgo” con “Equipos” ataviados con banderas y uniformes… alguno proponía que sus miembros usaran casco militar. (No bromeo: la propuesta vino de Chile, de un líder con ideas tipo La Junta). Por lo general, la conducta era la misma: grupos de seguidores, más o menos abundantes, vitoreando al líder y vituperando a los “enemigos” (cualquiera que, como yo, advirtiera que eso NO ERA parte del negocio).
Los “líderes” perdieron piso, y empezaron a gastar un dinero que no habían ganado. Además, los organizadores de las conferencias pusieron negocios sucedáneos con los artefactos de software involucrado… sin contar con licencias o infraestructura de operación. Casi nadie ganó dinero.
Al cabo del tiempo, un grupo muy grande de gente que se sentía engañada (aunque en realidad cayeron víctimas de sus espejismos), quedaba como carne de cañón aprovechable por otras “oportunidades” que también engañaron: Club Caebiz, PromoBusiness, Telextreme, ‘Universidad de Negocios en Línea’, ProWealth Solutions, HostMultinivel, por mencionar unas cuantas.
En Hispanoamérica es más fácil quedar impune
Ninguna de estas empresas operaron en Europa o en los Estados Unidos donde la Comisión Federal del Comercio requiere de las empresas multinivel que, para otorgar la condición de “distribuidores” a sus enrolados, éstos tengan a (por lo menos) dos consumidores ‘puros’, es decir, personas que compren los productos a precio de detal.
Esta práctica tiene como propósito prevenir que los participantes en un multinivel se conviertan en máquinas de reclutamiento que no ofrecen productos reales, siendo por lo tanto, esquemas piramidales.
Los engañadores hacen estas empresas ofreciendo “productos” inútiles como piezas de software o ebooks, o “credenciales de descuento” que la gente compra, por ejemplo, en $1,000 y luego reclutan a otras personas por una gran tajada de comisión. El “producto” es solamente una excusa para jugar con tu ambición y conseguir que más y más gente pague el altísimo costo y produzca comisiones para los que logran reclutar más gente.
Este problema es real y produce una imágen deteriorada para algunas compañías honestas que utilizan este modelo de negocios y que sí quieren hacer las cosas bien.
Por lo tanto, este modelo de negocios depende totalmente de la empresa y del producto. Si son fuertes y confiables, construir una organización puede llevarte a ganar más dinero del que puedes lograr tú solo. La carga administrativa de tener empleados trabajando para ti es muy alta, y con el sistema MLM puedes tener un ejército de gente trabajando contigo y produciéndote ingresos como un porcentaje de sus esfuerzos.
No tienes que pagar sueldos, o gestionar un departamento de recursos humanos y todas las complicaciones involucradas, y casi todos los beneficios de tener un equipo trabajando para ti. Cuando funciona, el MLM es una cosa maravillosa.
Un método sencillo para el éxito… y sin embargo, inaplicable
La Clave NO ESTÁ en la tarea obvia de reclutar gente. La clave está en AYUDARLES a tener éxito, y a ENSEÑARLES a ayudar a los que ellos recluten.
Esta teoría es genial: en la práctica funciona pocas veces.
¿Por Qué?
En mis investigaciones he encontrado que la gente buscando negocios en internet se divide prácticamente en dos grupos, con la división entre ellos cortada “con navaja”. Me refiero a que los grupos son totalmente distintos y que no comparten casi nada en común.
Por una parte están los que quisieran ganar dinero en el internet y son proclives a todo lo que ya he explicado: a ser engañados, a ‘venerar’ a un líder (porque ese líder es el nuevo gurú, o el mesías que les llevará a la tierra prometida).
¿Por qué es tan fácil engañar a esas personas? –¡Porque, efectivamente, quieren “Ganar Dinero Mientras Duermen”, “Tener un Negocio en Piloto Automático”, “Ganar Mucho sin Invertir Nada”, etc., etc.!
Están dispuestas al engaño, porque tienen la esperanza de engañar a alguien más, comenzando por ellas mismas, y hacerles caer en el mismo tema: “Compartir Secretos”, “Conocer la Fórmula Mágica”, etc. (Tú lo has visto hasta la saciedad, ¿no?)
Y sí, son fáciles de reclutar. Pero producen muy pocas utilidades, porque en dos o tres meses se cambian de programa.
La paradoja viene con lo siguiente. El segundo grupo de personas son difíciles de reclutar. Indagan, preguntan y, si consideran que eso es lo que están buscando, se inscriben. Y ya. No necesitan de patrocinadores. Como buenos empresarios, reconocen que tienen que estudiar a fondo la oportunidad, usar el producto y convertirse en expertos del mismo, así como expertos en el plan de compensación y otras cosas que deben transmitir.
Y muy pronto se dan cuenta de lo que estoy explicando aquí: que no es necesario desgastarse en gente que quiere ser engañada, o gente que quiere que otros hagan el negocio por ellos. Saben que cuando otra persona puede ver lo que ellos vieron… no será necesario “gastar saliva” para convencerles de nada.
Espera la 3a. y última parte de los tipos de negocio por internet.




